Dopamina y Scroll infinito
Seguro que alguna vez has dicho que ibas a ver el móvil durante un minuto y has terminado perdiendo media hora sin darte cuenta. No es falta de fuerza de voluntad. El scroll infinito está diseñado para que no puedas parar.
Las redes sociales están hechas para eso, para atraer tu actividad y mantenerte atrapado en ellas. Cada vez que deslizas el dedo para pasar al siguiente post, o para ver un vídeo distinto, tu cerebro espera una recompensa con incertidumbre: un video gracioso, uno interesante. Cuando esto pasa, liberamos dopamina, que es un neurotransmisor asociado al placer y la motivación. Eso es lo que hace que la aplicación nos tenga enganchados y estemos constantemente scrolleando.
El problema es que el contenido funciona como una máquina tragamonedas digital: nunca sabes qué vendrá después. Dicha incertidumbre mantiene tu cerebro alerta y nos mantiene siempre esperando “un vídeo o un post más”. Con el tiempo, este consumo constante puede afectar nuestra atención e incluso nuestro descanso. No es que las redes sean “malas”, sino que están diseñadas para competir por tu tiempo, usando mecanismos psicológicos muy efectivos que nos pueden afectar gravemente en nuestra vida.
Para profundizar la explicación, dejo un vídeo que ejemplifica y explica muy bien el tema:
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